lunes, 4 de junio de 2012

Te veo de lejos


Te veo de lejos.
Ha pasado ya un tiempo desde la última vez que nos vimos.
No menos de un par de mundiales y alguna olimpiada.
Te reconozco entero, de punta a punta.

No se si sabías, pero soy otro.
Soy distinto.
Me llevo un tiempo ver todo desde este punto.
No he vuelto a tener miedo,
ni a dudar como entonces,
los cosas se han vuelto simples.
Río mucho, lloro menos, me emociono bastante.

Lo sé, lo sé, no éramos así,
Hasta te debe dar algo de náuseas y un poco de rabia….
Pero soy feliz así, aunque no lo creas.

Tenés razón, nunca nos despedimos.

Puedo intentar explicártelo, una y mil veces,
pero simplemente te deje atrás,
en ese momento, en que cualquier paso hacia adelante era válido,
en ese momento, yo corrí, lo más lejos que pude.

Crecí. Aprendí. Amé. Viví.
Y me olvidé.
Olvidé lo que éramos.
Ya no somos los mismos.

Como están tus laberintos?
Me acuerdo como si fuese hoy como nos gustaba recorrerlos,
luego me di cuenta que no me gustaba estar siempre perdido.

Recuerdo también nuestra teoría del mundo,
nuestro conjunto de reglas inexorables,
el exhaustivo detalle de cada acción y sus consecuencias.
Nuestro decálogo de mandamientos sin perdones,
nuestro código penal siempre culpable,
luego me dijeron que la única regla válida era ser feliz,
y tuve que tirar mi librito a la basura.

Si, me acuerdo de las madrugadas,
me acuerdo de las noches llenas de humo,
del eterno insomnio, las ojeras,
del lento peregrinar de los minutos,
de la acidez, la resaca, los calambres,
de las hojas tiradas en el piso,
del asma, la soledad, de la guitarra.
Me acuerdo de todo.

Por que estás acá?
Lamento decirte que no hay lugar.

No hay segunda ronda para esta noche.
Disculpas si te hice pensar que te necesitaba.
Fue sólo un día,
uno de esos que cada tanto cualquiera tiene,
uno de esos en que uno mira para atrás y relame las heridas,
y tal vez recorre viejos senderos,
pero es sólo un día, uno nublado.

Tranquilo.
No te pongas mal.
Tranquilo.
No llores.
Tranquilo.

No está demás desandar la historia,
siempre es bueno saber de donde venimos,
de que estamos hechos,
que sangre nos corre por las venas,
que perdimos con cada herida,
que lloramos con cada lágrima.
No está demás.

Pero es sólo eso,
es ver esa película vieja que nos hace llorar,
es dormirse en un sueño que nos da miedo,
pero tenemos la certeza de despertar,
temblando, ansiosos,
pero abrimos los ojos, y vemos, que acá estamos,
que no es tan difícil, que no era tan grave.

Tranquilo.
Ya pasó.
Ya pasó.
Está solo mi sombra, y después…nada…

Y luego volvemos a andar con las manos en los bolsillos,
sin mendigar casi nada,
y nos prometemos días de puro sol, y atardeceres.
Nos ponemos la risa que mejor nos queda,
y salimos a desafiar gigantes,
y nada nos da miedo,
a lo mucho apretamos un poco los puños y los dientes,
nos damos coraje y agachamos la cabeza,
y torpes, convencidos, insolentes,
nos metemos tormenta adentro
y hasta casi disfrutamos de la lluvia.

Tranquilo.
No pienses.
Tranquilo.
No hay respuesta en ese libro.

Está solo mi sombra, que se ríe,
Y en el último pelo que se mueve, ya termina,
Y después…nada

Porque, sabes que?
Las heridas siempre sanan,
Dejando sólo la cicatriz  para que la torpe memoria no olvide sus tatuajes.
Las lágrimas son necesarias,
Para que no nos rebalse el dique y un día de la nada, nos tape el agua.
El insomnio, a veces aparece,
Solo para que tenga unos minutos de más y pueda escribir esto,
y me paro a contraluz,
y veo mi sombra, que a veces mide más que yo,
y luego me río, y nada.

Y si fumo, viene el asma,
si duermo poco, algún calambre,
luego del vino, la acidez y la resaca..
Pero aprendí a perdonarme mis pecados,
y aprendí a prometerme ser mejor, día a día
sin apuros, sin ansiedades,
sólo ser mejor, robarme a mí mismo alguna sonrisa
por ese pequeño logro, que sólo conocemos yo…
y mi sombra….

Tranquilo.
Te quiero de mi lado.
Tranquilo.

Entendeme.
El alma no son sólo tempestades,
también es esa fina lluvia, que se va rápido,
también es el primer rayo de sol que rompe la nube,
también es mi sombra, que me mira, y se sonroja.

Entendeme.
El amor no es remolino,
no son guerras ni batallas,
la victoria y la derrota se me pasaron de moda.
El amor no es sólo eso,
es también que me tiemblen las piernas como niño
no todos los miedos son malos.
Es también el dulce beso que promete,
es también la tierna espera,
son esos días en que todo te conmueve.

Entendelo.
La vida no se nutre de días únicos e irrepetibles.
No se nutre de epopeyas ni de héroes,
la vida no es más que este momento,
en que mis dedos se deslizan con cada palabra.
La vida es lo que fui.
Lo que soy.
Lo que quiero ser.
Es ese abrazo que le debo a mi viejo,
son esas palabras con las que mis amigos me emocionan,                     
son esos besos que aún no di,
son las carcajadas que faltan,
son los lugares que no conozco,
son las heridas que aún no tengo

Tranquilo.
No mires más allá.
Tranquilo.
No hay nada.

Acá te esperamos
Mi sombra y yo….y después…nada

Entendelo.
Te quiero de mi lado.
Pero si sólo crees en el pasado,
Si sólo volás con huracanes,
Nos vamos.
Mucha suerte

Un último favor.
No le digas a nadie que nos vimos.

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