domingo, 15 de julio de 2012

Un placer


Al mirar, sólo imagina, hay algo en las entrañas que impulsa ese deseo, pero al mirar sólo imagina, la idea es la que lo atrae, la idea y el recuerdo, las sensaciones pasadas se colocan primeras en la fila del inconsciente, pero no cruzan, nos hacen recordar sin saberlo, nos lo susurran al oído y se escapan.

Es entonces al mirar cuando sucede, porque esa mirada que parece perdida, que pasea los ojos sin patrón alguno, la encuentra, es ahí el deseo, no lo pensó antes, la tuvo enfrente tantas veces, pero no lo pensó antes, ya ha tenido a tantas otras, pero el deseo es ahora, es esta, no lo pensó antes.

Acercarse es fácil, un paso sigue al otro, casi siempre de pies arrastrados, un andar cansino casi displicente, el andar diario, del fin de día. Tocarla, que mis manos la busquen, volver a mirarla y creer en las buenas familias, creer en los orígenes, creer en la sangre y las genealogías, confiar en ellas antes de entregar mis labios, antes de sentirte en mi pecho.

Tocarte es fácil, estás quieta, desafiante, sin retroceder un solo paso aunque me acerque, aunque te vea, aunque mi mirada te busque, ahí estás perenne, ni en el segundo en que mi mano se acerca hay temor, te entregas al ritual, el dócil cordero que no huye al dulce sacrificio que le espera. Y mi mano te toca, siente el calor que no se disimula en tu vestido de musgo, tus formas no me engañan, siento el calor y lo recuerdo, siento el calor que vendrá pronto, recuerdo el calor que ya no ha vuelto, se que serás tú como otras tantas la que encienda esta vez el fuego, se que serás mía antes que mueras.

Y bailamos, la música de fondo nos los exige, llega el instante de nuestra danza, a cada paso, a cada vuelta que damos tu cuerpo me regala su fragancia, cada vez más cerca, cada vez más intensa, cada vez más pura, tu historia en aromas, tu vida en esencias, ya no hay más preámbulos, ya no existe espera, vamos a entregarnos a lo la ansiedad demanda, lo que le urge, y no habrá vuela atrás, ahí están nuevamente las sensaciones susurrando en el precipicio de lo conciente, y mi boca se acerca, ya el recuerdo reclama un placer pasado pero nuevo, y mi nariz invade tu atmósfera, ya mi cuerpo se prepara para recibirte, y mi lengua te demanda, ya mis ojos se cierran y estás conmigo. La explosión no espera, los sentidos se alborotan, los recuerdos descuidados cruzan la raya y la luz de mi conciencia los revela desnudos, ahí estás conmigo, adentro mío, recorriéndome, construyendo el camino a cada centímetro, finalmente tu calor es mi calor, mi calor por tu calor existe, mi voz se enciende en tu sangre, todo mi cuerpo te recibe, te habla, se moviliza, estamos acá, estaremos acá juntos poco tiempo, tu vestido tirado en el piso se olvidará muy pronto, morirás conmigo, morirás en mí.

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