lunes, 27 de agosto de 2012

Un buen día


Digamos que me despierto y dormí lo suficiente, no digo mucho, digo lo suficiente. Y soñé algo que no recuerdo, pero no dio miedo.

Abro un ojo y luego el otro, dejo que lentamente y sin apuro mis pupilas enfoquen, ya los objetos no se invaden y aparecen sus bordes y límites. El otro ojo se une. Las cosas se definen. No hay taquicardia. No tiembla el hombro. Solo tengo un brazo dormido. Nada grave.

Me incorporo en la cama. Me siento y observo. Respiro. Bostezo y me estiro lo más que puedo. Aún no duele. Eso es bueno. Bostezo y mi voz emite el primer sonido del día. No estoy afónico. Voy a poder ir a canto.

Me paro. Arrastro los pies los primeros dos pasos, y luego camino. Este día en particular está despejado, pero podría no estarlo, digamos que no pasa por ahí.

Camino hacia el baño. Mi miro al espejo y me reconozco. Los ojos respetan sus colores y  lo blanco es blanco. Escupo. Me inclino a tomar agua y vuelvo a escupir. No hay rastros de tabaco. Es un día de agua tibia, y puedo elegir cualquier temperatura para el baño.
Eso me resulta cómodo. Decido empezar con agua caliente. Cumplo mi rutina y dejo que el agua termine de despertarme. Termino con agua fría.

Aún es temprano. Hay tiempo para ir a tirarme en la cama entoallado hasta que me seque. No voy a prender la tele. Pongo una canción. No me someto a la dictadura de la radio. La elijo yo. Un día como hoy es George Harrison, aunque podría ser otro. Tampoco pasa por ahí.

Tengo ropa limpia. Antitranspirante. 212 por aquí. 212 por allá. Una camisa. Un jean. Un sombrero. Un saco. Tengo tiempo de un té. No voy a leer el diario. Abro las ventanas. Tomo el té mirando un poco el árbol del patio interno, oro poco miro sin mirar.

Me acuerdo de pensar que me gusta mi casa. Me olvido de reprocharme las mil cosas que no hice. Me acuerdo de llevar las gafas, el iPod, los mil cables y mi cartuchera.

Bajo las escaleras. Me golpeo atrás y encuentro la billetera, golpeo un costado y están las llaves, golpeo otro costado y hay un atado de puchos, no necesito fumar aún, eso también es bueno. Saludo al portero, el me hace un chiste y yo me río. Yo le hago un chiste y el se ríe. Y salgo.

Tengo una reunión. No voy a llegar tarde. Tengo tiempo de ir caminando y el día lo permite.
Gafas. Listo. iPod. Listo.
Busco. Busco. Busco. The Beatles. Listo
Busco. Busco. Busco. Let it Be. Listo.
Busco. Busco. Busco. Two of Us. Listo
Play. Camino.

Camino. Miro un poco alrededor y luego miro sin mirar. Semáforo. Rojo.
Siempre juego a lo mismo en los semáforos, miro al semáforo en diagonal (que es el que quiero que cambie) y abro y cierro la palma de mi mano cada vez que titila el hombrecito, abro, titila, cierro; abro, titila, cierro; abro, titila, cierro, acompaño su titilar hasta que asumo que definitivamente se quedará quieto, y dejo la palma abierta como creyendo poder mantenerlo así. Abro. Hoy siguió titilando, es decir, perdí, se queda quieto un par de segundos después. Verde. Cruzo la calle.

Hay gente por Santa Fe, otro juego: debo caminar sin que nadie me roce, dependiendo la hora, esto puede ser difícil, hoy se podría decir que es tarea simple.

iPod. Busco. Busco. Busco. The Rolling Stones. Listo
Busco. Busco. Busco. Vodoo Lounge. Listo.
Busco. Busco. Busco. New Faces. Listo.
Play. Camino.

En el primer puesto de flores casi me veo atrapado, acelero el paso de modo de no coincidir con un grupo de ancianas en ese espacio reducido. Paso justo, no me rozan, sigo. En Bulnes una tropa de adolescentes sale del Alto Palermo. Esquivo los dos primeros. Me corro un poco para el tercero. Me suena el teléfono, pierdo la concentración un segundo y no puedo torear al cuarto, me roza con la mochila, es decir., perdí. Igual, no pasa por ahí.

Camino y camino. Llego a Palermo. Reunión. Muy buena esta vez.
Me acuerdo de pensar que me gusta lo que hago. Me olvido un rato de las miles de profesiones que no fui. Salgo.

Almuerzo. Algo rico. Pienso. Algo en mí, algo en vos. Me acuerdo de recordarte y te recuerdo un rato. Te beso, te miro, te vuelvo a besar. Miro la calle un rato y luego miro sin mirar, se me dibuja una tímida sonrisa. Disfruto ese recuerdo y pido la cuenta.

Me permito un cigarrillo. Se que tengo que dejar y lo asumo. Se que me hace mal y lo acepto. Me prometo fumar menos. Hoy puede ser un día de cinco puchos. Me quedan cuatro.

Gafas. Listo.
iPod. Listo.
Busco. Busco. Busco. La Vela Puerca. Listo
Busco. Busco. Busco. De Bichos y Flores. Listo.
Busco. Busco. Busco. Contradecir. Listo.
Play. Me subo al auto y voy a la oficina.

El mundo va para capital. Yo voy para provincia, a veces eso me define, y de algún modo, me gusta, hoy igual no estoy tan filosófico, estoy más bien pensando que a la noche veo a mis amigos, eso es definitivamente bueno. Me acuerdo de pensar en que los quiero. Me permito recordar alguna anécdota. Me acuerdo de saber que ellos me quieren. Me olvido del resto y vuelvo a dibujar la misma sonrisa.

Panamericana. El remisero me conoce y me da charla.
iPod. Stop.
Me pregunta como va todo, le respondo que excelente, siempre digo lo mismo. Igual, hoy al decirlo, me siento más natural. Ligeramente más auténtico. El habla de política y expone su teoría del mundo, yo explico el infalible esquema táctico que debería aplicar River, el me cuenta una historia anacrónica sobre mi empresa, yo le hago un chiste y el se ríe. Me bajo y lo saludo. Sombrero a la cabeza.

Gafas. Listo.
iPod. Listo
Busco. Busco. Busco. Julieta Venegas. Listo
Busco. Busco. Busco. MTV Unplugged. Listo.
Busco. Busco. Busco. Ilusión (con Marisa Monte). Listo
Play.

Llego a la puerta y un amigo me dice de ir a fumar un cigarrillo. Lo acompaño, pero no fumo, es un día de cinco puchos y me quedan cuatro. Hablamos, él me comenta que esta harto y que se quiere ir, yo asiento y atajo la catarsis. Él me habla de estrategia y de mercado, de marcas y países, yo le hago un chiste y el se ríe.

Me acuerdo de pensar que me gusta escuchar. Me olvido de todo lo que me dijo. Le apoyo la mano en el hombro y presiono. Le regalo una sonrisa y entramos.

Tarjeta. Pip. Molinete. Boton Ascensor. Pip. Me indica el ascensor 3. Llega el ascensor 2 y me subo igual. Puerta. Tarjeta. Pip. Oficina. Reunión 1. Mi asistente. Reunión 2. Mi jefa. Reunión 3. Mi proyecto.

Trabajo. Hablo, río, hago reír. Tomo un Té. Me siento un rato, veo mails. Me acuerdo de pensar en tus abrazos y como te explota la risa en la cara. Me acuerdo de mirarte un rato y luego miro sin mirar. Tomo otro Té.

Puerta. Tarjeta. Pip. Ascensor. Ascensor. Tarjeta. Pip. Calle. Me fui a canto.

Hoy voy a cantar bien. Mi cuerpo me lo dice. Llego puntual, me relajo, me desconecto de todo. Canto, grito, siento mi garganta. Hago las cosas bien. Aprendo. Mi profesor me felicita. Y eso es bueno. Me voy cantando. Me regalo un cigarrillo.

iPod. Listo
Busco. Busco. Busco. Joaquín Sabina. Listo
Busco. Busco. Busco. Dímelo en la Calle. Listo.
Busco. Busco. Busco. La Canción Más Hermosa del Mundo. Listo
Play. Camino.
Cramer. Camino. Lacroze. Camino. Cabildo. Subte. Olleros.

Subo, y hago lo que hago siempre: Elijo una persona, cualquiera, al azar, e invento una historia. Hoy inventé a Rosa, una estudiante de medicina de Santiago del Estero, que está yendo a la Facultad a ver como le fue en su último examen. No tiene certezas pero cree que le fue mal. A veces la historia es más larga, hoy solo fue eso. En realidad sólo vi una chica con un ambo y una cara de preocupación, no muy distinta a la cara de todos mis compañeros subterráneos. Pienso que alguna vez podría escribir todo esto. Me acuerdo de pensar que me gusta escribir y lo disfruto.

Agüero. Me bajo. Mi casa. Dejo todo y agarro el iPod. Chequeo cuentas. Todo en orden.
Abro la heladera y tiro lo que ya se pudrió. Tomo agua. Me voy al bar.

Bajo las escaleras. Me golpeo atrás y encuentro la billetera. Golpeo un costado y están las llaves, golpeo otro costado y hay un atado de puchos. No necesito fumar aún. Me quedan tres puchos. Saludo al portero, el me hace un chiste y yo me río. Yo le hago un chiste y el se ríe. Y salgo.

iPod. Listo.
Busco. Busco. Busco. Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. Listo
Busco. Busco. Busco. Cordero Atado. Listo.
Busco. Busco. Busco. Etiqueta Negra. Listo
Play.

Bar. Amigos. Uno me cuenta y me consulta. A otro le cuento y le pregunto. Otro me mira y se ríe. De repente, todos nos reímos. Uno se pone serio y escuchamos. Nos pide consejo. Lo intentamos. Luego nos reímos. Uno me ayuda sobre algo. Otro cuenta un chiste y nos reímos. Me permito un pucho. Me quedan dos.

Comemos algo y uno me cuenta de su hija y se babea. Yo tomo un sorbo de cerveza y les cuento de vos y no me creen. Otro cuenta un ascenso y brindamos. Planeamos una vez más un viaje imposible y nos emocionamos. Adiós comida. Me permito otro pucho. Me queda uno.

Me acuerdo de agradecer por estos ratos. Me olvido de pensar mucho en mañana.

Una cerveza más de despedida. Camino a casa. Subo. Me cambio y me descambio.
Me acuesto. Agarro un libro. Pienso en vos un rato. Me sonrío. Me pierdo en mi libro.
Me sobró un pucho. Me duermo.

La vida gotea lentamente, sin apuro, la vida susurra algún sonido encantador…

Un buen día. Digamos que pasa por ahí, ¿no?

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