lunes, 10 de septiembre de 2012

Babel


Ana y Jaime

-          Hola…Ana (Dudé, la puta madre, ya se va a dar cuenta que estoy nervioso, cortale ahora mismo, decile cualquier cosa, que perdiste la señal, cortale!)
-          Hooola Jaime, tanto tiempo (¡Boba! Que no se de cuenta que querías que te llame, por favor, controlate) ¿Cómo estas?
-          Bien bien, si, la verdad que hace tiempo que no hablábamos, estuve con mucho trabajo últimamente (No paraste de pensar en llamarla, decíselo y sacate el tema de encima, no seas cagón) pero bueno, quería ver como estabas.
-          Si, me imagino, yo también ando a mil (Se dulce, no sea seca, decile algo de lo que estuviste pensando estos días, que te acordaste de él escuchando ese disco, deciselo tonta) Además este Viernes se casa una amiga (porque le estaré contando esto) y estamos con las chicas haciéndole un video y ni empezamos (va a pensar que soy una tarada decile algo interesante por Dios) tus amigos ya están todos casados, ¿no? (¿Y esa pregunta? ¡DIOS! Tragame tierra en este instante)
-          (Uy no puede el Viernes y además tiene que juntarse con sus amigas, debe tener toda la semana ocupada, mejor no le digo nada, me va a decir que no y voy a quedar como un boludo. Creo que me preguntó algo y no escuché. Dale Jaime! Atento!) Perdoname Ana, se me corta, ¿que me preguntaste? (Bien querido, una bien al menos)
-          (Boluda! Boluda! Boluda! ¿Para que preguntaste eso? Ni se te ocurra repetir la pregunta, inventá algo, lo que sea) Ah, no te preocupes, olvidate (¿Y ahora?)
-          (Prestá atención tarado, ya se dio cuenta que no estás escuchando)
-          Ehh…(decí algo Jaime, por favor)
-          Mmm…(que diga algo por el amor de Dios)
-          (Me quiero morir)
-          (¿Para que habré llamado?)
-          (¿Para que me habrá llamado?)
-          ¿Me escuchás bien Ana? (Ah sos un genio, podría ser millonario dando cursos de oratoria, ¡ESTÚPIDOOOOOOOO! Te hubieses quedado callado)
-          Ay si si, perfecto, pensé que se había cortado (menos mal, tengo que entrar a casa, no no, doy la vuelta manzana, se va a cortar en el ascensor sino)
-          Che, linda (tomando envión, bien, vamos), la pasé muy bien con vos la otra vez (vos podés, vos podés, tranquilo) me encantó al lugar que fuimos.
-          (Si si si, me va a invitar a salir, lo se, no entro a casa ni loca, ojala que no me cruce con nadie) Si, la verdad que buenísimo, ¿ya lo conocías vos?
-          (Decí algo canchero) Si, fui un par de veces hace poco, con una amiga (mmm, para que aclarás, si es todo mentira, nunca fuiste, te lo recomendó un amigo, llamaste tres veces para confirmar, por favor, invitala a salir, vamos, de una, ahora). Che, el Viernes tenés el casamiento, no?
-          (Si, pero puedo toda la semana) Si, ¿por?
-          Porque un amigo hace una fiesta, y tal vez te divertía venir con tus amigas pero supongo que no pueden (mentira de nuevo, invitala de una, mañana, pasado, invitala no seas cagón)
-          Que divertido! Pero no, no podemos (Invitame cualquier otro día, dale)
-          (Invitala otro día, dale!)
-          Uy que cagada, hubiese estado buenísimo que vengan.
-          (Invitame. Invitame) Si, me re divierten esos programas. Si hacen alguna otra avisame y vamos seguro (Invitame. Invitame. Invitame)
-          (Invitala. Jugatela, se hace larga esta llamada, invitala) Obvio, te aviso…(cagónnn. CAGONNNN) Bueno Anita, que bueno que estés bien
-          (Me va a cortar. No me va a invitar. Invitame) Gracias, que bueno que vos también.
-          (No puedo creer que seas tan cagón) Gracias, bueno….eh….te dejo… hablamos uno de estos días, ¿dale?
-          (Me muero) Dale, te mando un beso
-          (Decí algo!) Otro para vos.
-          (Mierda) Chau
-          (Mierda) Chau.

Cuanto miedo al Babel lejano, cuanto terror nos da la impotencia de encontrarnos condenados a las mil lenguas, a no encontrar en el otro nuestro mismo idioma, no poder hablar y ser entendido, no poder a fin de cuentas, comunicarse. Cuanto miedo a ese flagelo ¿no? Será entonces ese miedo bien fundando, o será tal vez un flagelo mayor tener el mismo idioma, tener la misma lengua y no poder decirnos nada.

1 comentario: